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Cuando él no tiene ganas
 Fatiga sexual: Cuando él no tiene ganas |
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Lo que para muchas mujeres puede ser señal de que ‘ya no te gusto’ o ‘no te provoco’; es generalmente consecuencia de un estrés importante, problemas laborales, baja autoestima o cansancio extremo. Por ello, es necesario saber identificar qué factor está afectando a nuestra pareja para no complicarnos más de lo necesario y ayudarlo a funcionar mejor...
“El deseo sexual no es algo psicológico, sino algo bien químico, es el resultado de estímulos recibidos a través de los sentidos que desencadenan la liberación de neurotransmisores cerebrales que provocan descargas de adrenalina. Y esas descargas de adrenalina provocan una aceleración de la frecuencia cardiaca y un aumento de la circulación poniendo así en juego todos los mecanismos vasculares, hormonales, musculares y neurológicos”, explica la Dra. Beatriz Literat, médica del Departamento de disfunciones sexuales de Halitus Instituto Médico y del Hospital Durand de Argentina. Sin embargo, la terapeuta y sicóloga Katusa Nishihara no está muy de acuerdo con esto, pues afirma que la libido tanto en hombres como en mujeres está afectada por un sinnúmero de factores dentro de los cuales tiene gran influencia la psiquis, destacando como ejemplo, el efecto del estrés en el sexo.
Estrés y depresión
Factores claves en lo que a baja de libido se refiere, el estrés y la depresión, así como también los cambios hormonales; son recurrentes. Tanto así, que especialistas señalan que el 75 por ciento de las personas que presentan una depresión clínica tienen pérdida de su deseo sexual y esto es parte de su sintomatología. Lo mismo ocurre con el cansancio laboral, el agotamiento, el exceso de preocupaciones y todas aquellas cosas que afecten nuestra tranquilidad mental y emocional. Claro que es necesario tener en cuenta que esto no quiere decir que el hombre sufra de impotencia, sino que se debe a una situación mayor que se manifiesta, entre otras cosas, en su control sexual. Lo mismo ocurre cuando el hombre sufre de alta presión sanguínea, fallas cardiovasculares, dolores crónicos, artritis o dependencia a alguna droga o alcohol.
El climaterio
Aunque algunos hombres piensan que no existe el climaterio (anteriormente llamado andropausia) en sus vidas, pues hay que recalcarles que así es y que se produce entre los 40 y los 55 años, caracterizándose por una baja de libido importante. A diferencia de las mujeres, la baja de la testosterona y otras hormonas es mucho más lenta, por lo que se tiende a pensar que no ocurre. En este período además se viven otro tipo de síntomas como son la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, algunas veces dispaurenia o dolor en las penetraciones y, por supuesto, la disminución de la libido. Cuando esto ocurre, lo peor es automedicarse. Se debe recurrir al médico de cabecera, al urólogo e incluso al sicólogo o siquiatra, para que trate el caso de manera personal y ayude a vivir esta época de la mejor manera.
Qué hacer
De partida hay que hablar del tema. Siempre hemos dicho que la comunicación es clave en el éxito de una relación de pareja y esta no es la excepción. La idea es que la parte afectada se sienta con el derecho de expresar lo que le ocurre y sienta comprensión de parte de su compañera. Si se descubre que el tema es el cansancio, pues generen esos espacios para que ocurra el relajamiento y no presiones con el tema. Déjalo a un lado e intenta sanar a tu pareja primero. Si el asunto es más importante, un tratamiento sicológico ayudará de sobremanera en el manejo de las emociones, o tal vez sólo necesita que se equilibren sus niveles de testosterona, para lo que deberá recurrir a un médico general o internista. Pero sobre todo, es necesaria la comprensión, el diálogo, la confianza y el respeto, para sanar la mente y el espíritu y consecuentemente, volver a tener una vida sexual saludable.