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 Claves para lidiar con el estrés laboral |
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El fin de año laboral significa para todos, un desgaste físico y sicológico, iniciándose en muchos casos un proceso de agotamiento que culmina con una tremenda enfermedad mental, el estrés... Este desequilibrio no sólo trae consecuencias negativas para la persona, sino que también para la empresa en la que se desempeña, bajando su producción y calidad. Cómo salir adelante, en las próximas líneas.
Para todos es difícil el fin de año y muchas veces nos supera la incapacidad de responder a las demandas laborales, generando ansiedad y malestares físicos y emocionales. Por lo mismo, es tan alto el costo que deben pagar quienes lo sufren, que incluso la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha destacado la peligrosidad de este fenómeno sobre todo en países en vías de desarrollo, pues se resiente la salud de los trabajadores y baja la productividad nacional.
¿A qué se llama estrés?
La Organización Mundial de la Salud define el estrés como el 'conjunto de reacciones fisiológicas que preparan el organismo para la acción'. Aplicado esto al trabajo se dilucidaría lo siguiente: “es el desequilibrio percibido entre las demandas profesionales y la capacidad de la persona para llevarlas a cabo'. En este contexto, existen dos tipos de estrés laboral: el episódico como sería el caso de un despido, y el crónico que se produce cuando la persona está sometida constantemente a situaciones de poca armonía. Dentro de estos ambientes impulsores del estrés laboral se encuentran:
- Sobrecarga de trabajo (exigencias sicosensoriales violentas, persistentes y numerosas, como es el caso de los controladores aéreos).
- Responsabilidades muy importantes (trabajo intelectual excesivo, tensión sicológica continua, inseguridad laboral, competencia, numerosas responsabilidades).
- Estimulación lenta y aburrida o subestimulación (jubilación brusca o trabajo monótono).
- Condiciones laborales inadecuadas (salarios bajos, alimentación insuficiente, ausencia de perspectivas de progreso, poca recreación.
- Ambiente laboral anacrónico (ruido excesivo; luz brillante o falta de ella; aire contaminado; vibraciones; temperaturas extremas).
En muchos de estos casos, el estrés se presenta con tensión nerviosa; dolores de estómago y cabeza; ansiedad; fatiga; irritabilidad; embotamiento; problemas para tomar decisiones y desconcentración. Además, los síntomas del estrés podrían afectar sus vidas familiares y sociales, ya que presentan agotamiento físico; manifestaciones sicosomáticas; aumento de los vicios; trastornos del sueño; baja de la libido y pérdida de la iniciativa.
Consecuencias
Los efectos del estrés aboral afectan directa e indirectamente al mismo medio en el que se desempeña. Es decir, presentará ausentismo laboral; retrasos en el trabajo; rotación y poca participación. Además, indirectamente, su ejecución laboral también denotará estrés en la baja cantidad y calidad de la productividad, aumento de accidentes, pérdida de la creatividad y desperdicio de la iniciativa.
Cómo afrontarlo
Aunque el estrés en la mayoría de los casos se presenta en personas que no tienen espacio para la recreación, es necesario apartar al menos una hora al día para caminar o trotar y así mantener una buena forma física (además de llevar una dieta equilibrada), ya que eso ayudará a proyectar una mentalidad más positiva y alejará los problemas. Igualmente, es necesario llevar un ritmo adecuado de descanso (idealmente 8 horas diarias de sueño); tener espacios divididos para mantener vida familiar de calidad y el trabajo alejado de éste. Asimismo, es de gran ayuda realizar ejercicios de relajación y estiramiento; y conocer técnicas para resolver problemas y tomar decisiones a tiempo.
En cuanto a las actividades que se pueden realizar dentro del mismo trabajo para evitar el estrés, está el aprovechar los tiempos de descanso; aprender a delegar y no creerse indispensable; administrar el tiempo organizadamente; evitar discusiones; actuar racionalmente y no al primer impulso; formar amistades dentro y fuera del trabajo; y si el tema te supera, haz algo al respecto: busca trabajo en otro lugar o acude a un profesional. Finalmente, no te lleves trabajo a casa y respeta los tiempos de las vacaciones, es decir, no dejes pasar mucho tiempo entre una y otra, tu cuerpo necesita desconectarse.